De niña me encantaron los columpios.  Cada vez que estaba en la parte más elevada, sentía micro segundos de libertad y felicidad infinita.  Es lo rico de ser niño, de disfrutar cada momento cada lugar por más sencillo que sea.  Esta es una sensación similar cada vez que viajo y conozco un nuevo destino.  Visitar El Columpio del Fin del Mundo me hizo recordar lo lindo que es disfrutar como si fuera una niña de 10 años.   

 Este columpio se encuentra en la Casa del Árbol, en la ciudad de Baños, en Ecuador.La atracción le da la bienvenida a miles de viajeros a 2,660 metros sobre el nivel del mar.  El lugar es considerado extraordinario por la increíble vista hacia el volcán  Tungurahua, además de la sensación de adrenalina ya que el columpio no cuenta con seguridad y no es un lugar en donde las agencias te lleven. 

Pero cuando visites Ecuador, en Baños recuerda que existe un columpio surrealista que te está esperando. Es único en el mundo, cuelga de un árbol y no cuenta con ningún arnés, a semejante altura comienzas a mecerte. 


National Geographic ha premiado en la categoría “Merit Prize Winner” una de las mejores fotografias captadas en “El columpio del fin del mundo”. Esta foto, captura a un hombre en él con vista a la erupción del volcán Tungurahua. La erupción tuvo lugar el 1 de febrero de 2014. “Minutos después de que la foto fue tomada, tuvimos que evacuar la zona debido a la llegada de una nube de ceniza”. Fue la descripción de la gráfica denominada “End of the World” hecha por el fotógrafo, Sean Hacker Teper.

Para llegar a Baños, puedes tomar un bus desde Guayaquil en la estación de buses.  La duración del viaje es de 6 hrs y es un recorrido de 314 km en promedio.  Los buses salen en la noche, y estarás llegando a las 6 am.  Además del columpio del fin del mundo, puedes hacer distintas actividades como trekking,  canopy y conocer las distintas cataratas del lugar, entre ellas encuentras la del Pailón del Diablo (lo contaremos en el próximo post).

¿Te atreverías a incluirlo en tu lista de destinos?  ¡Te lo recomiendo! Es algo que jamás olvidarás… O mejor dicho te hará sentir como cuando tenías 10 años 😀